Espacio disponible para su publicidadNoticias Jóvenes  

  Febrero  
9
  Jueves  
   

Consejo de la Juventud de Zaragoza

MisMontes.com

AupaZaragoza.com

Iglesia en Zaragoza (Hoja Diocesana)

Espacio Disponible para su PUBLICIDAD 976 274426

  
Colonias de Verano Ánade en el Pirineo Aragonés para chicos y chicas de 7 a 17 años - ABIERTA LA INSCRIPCIÓN VERANO 2021

Conocer el IslamLos Omeya y el Emirato dependiente de Damasco
Mª Pilar Zaldívar (Feb 05, 2008) Conocer el Islam

Concluido el periodo de los “califas perfectos”, el califato quedó en manos de la dinastía Omeya. La Meca y Medina siguieron siendo dos centros religiosos de primer orden, pues se convirtieron en dos de los hitos principales de la peregrinación (el quinto pilar del islam), pero la capital del imperio islámico se trasladó a Damasco (actual capital de la República Árabe de Siria). Entre tanto, los dominios territoriales del imperio fueron aumentando considerablemente. La fe del islam sobrepasó las fronteras de la península Arábiga y llegó hasta el lejano oriente, por el este, y hasta la península Ibérica, por el oeste.

En el año 711 las tropas de Musa ibn Nusayr cruzaron el estrecho de Gibraltar y, en apenas tres años, lograron ocupar todo el territorio peninsular, al que dieron el nombre de al-Andalus.
La historiografía tradicional ha presentado la llegada del islam a la Península como una invasión cargada de acontecimientos bélicos que enfrentaron a la población autóctona con los recién llegados. Lo cierto es que tal versión es difícil de sostener por la enorme diferencia cuantitativa que existía entre unos y otros. Es imposible conocer las cifras exactas en esta época, pero se calcula que el ejército musulmán contaría con unos veinte o treinta mil efectivos que se habrían enfrentado a una población de entre cuatro y seis millones de habitantes. Tal desproporción de fuerzas, unida al desconocimiento del terreno por parte del “ejército invasor”, hace insostenible la versión tradicional de la “invasión musulmana”.

Entonces, ¿cómo es posible que en sólo tres años tuvieran el control desde Gibraltar hasta los Pirineos? La respuesta a esta pregunta se encuentra en una conjunción de factores:
1.- Por un lado, el reino visigodo estaba en crisis y eran frecuentes los levantamientos contra el poder de Toledo, por lo que los musulmanes no tuvieron que enfrentarse a un estado sólido y bien cohesionado.

2.- Los visigodos habían abrazado el arrianismo, herejía del cristianismo que niega la divinidad de Jesús. El islam tampoco reconoce que Jesús sea Dios, de manera que, doctrinalmente, a los arrianos no debió de costarles demasiado asumir la fe del islam.

3.- En época visigoda los judíos autóctonos sufrieron graves represiones. Los musulmanes consideran a los judíos, igual que a los cristianos, “gente del Libro”, es decir, creyentes muy próximos a ellos que gozan de un estatuto propio y de especial protección. Por estos motivos no se descarta que algunos sectores hebreos facilitaran la llegada de los muslimes.

Así pues, parece demostrado que, sin descartar algunas escaramuzas ocasionales, el asentamiento del islam en al-Andalus se produjo en la mayoría de los casos por pactos acordados entre los musulmanes y los señores locales de distintas zonas.

De este modo se instauró en al-Andalus un nuevo régimen con capital en la ciudad de Córdoba: el Emirato dependiente de Damasco, subordinado al poder del califa Omeya tanto en los asuntos religiosos como en los políticos.

Este sistema de gobierno estuvo en vigor hasta el año 756 en el que sucedieron algunos acontecimientos que variaron el curso de la historia del Imperio islámico en general, y de al-Andalus en particular.











  
BUSCAR EN NJ: